La respiración en el entrenamiento y en el estiramiento

La respiración en el entrenamiento y en el estiramiento 1

La respiración refiere a la absorción de oxígeno y a la expulsión del dióxido de carbono. La ventilación del organismo se lleva a cabo mediante las vías áreas (boca, nariz y faringe) y por los pulmones. Estos últimos son los órganos principales de la respiración ya que proveen a la sangre de oxígeno.

No aprovechamos toda nuestra capacidad respiratoria. Bastaría con realizar algunas inspiraciones y espiraciones profundas para darnos cuenta hasta qué punto respiramos de manera inadecuada.

Tanto la sensación de fatiga, como los ronquidos intempestivos, los ataques de pánico y la timidez paralizante podrían mejorarse a través de unos simples ejercicios respiratorios.

Asimismo, el déficit de oxígeno es un factor relevante que contribuye al insomnio y al estrés.

Para respirar de manera apropiada hay que comenzar siendo conscientes de cómo es nuestra respiración, si serena o rápida, si profunda o superficial, si respiramos por la nariz o por la boca, etc. Posteriormente, hay que centrarse en corregirla hasta llegar a lograr una respiración adecuada, eficaz, es decir, serena, profunda y resultante del vientre.

Durante la ejercitación, muchas personas cometen el grave error de bloquear su respiración. Eso es justamente lo contrario a lo que se debe hacer. Lo que conviene es inspirar y espirar en el momento indicado. Por decir un ejemplo, en la prensa se debe espirar el aire en la parte final del movimiento (es decir, cuando se estiran las piernas) y mientras se baja el peso, se debe inspirar el aire lentamente.

En el transcurso de un ejercicio, la respiración puede incrementarse de diez a veinte veces con la finalidad de aportar el oxígeno adicional que se necesita en el organismo para llevar a cabo el esfuerzo, así como para eliminar el dióxido de carbono generado. En otras palabras, el organismo es regulador de la respiración en cuanto a sus inherentes necesidades. Cuanto más importante es el esfuerzo cometido, más aumenta el ritmo respiratorio. La efectividad de un ejercicio será menor si se realiza con una respiración anárquica y descontrolada. Cualquiera sea el movimiento de que se trate, es imprescindible inspirar y espirar sin agitación.

En cuanto a la respiración durante el estiramiento y para optimizar la eficacia de esos movimientos, es necesario saber cómo y con qué nivel del cuerpo estamos respirando. En efecto, es de suma importancia que no retengamos el aire en los pulmones durante un estiramiento muscular, ya que impediríamos al músculo oxigenarse y promoveríamos las tensiones. Durante un ejercicio de estiramiento, la respiración se incrementa progresivamente para estabilizarse luego. La respiración aumenta para asegurar que se satisfagan las necesidades enérgicas de las células de índole muscular. En ese momento, se ponen en juego dos tipos de respiración: activa (inspiración por la nariz) y pasiva (espiración por la boca).

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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