¿Es cierto que cuanto más se suda más se adelgaza?

¿Es cierto que cuanto más se suda más se adelgaza? 1

Existen personas que luego de un entrenamiento sudan mucho, algunos tanto que hasta parece que en vez de salir del gimnasio salen de la pileta. Mientras que otros, con el mismo esfuerzo, permanecen tan secos como al inicio. Existe la creencia de que cuanto más se suda, más duro se está trabajando y por tanto más calorías se queman, pero ¿es cierto?

El cuerpo genera sudor para refrescarse cuando su temperatura se aumenta demasiado. Pero el que todos sudemos, no quiere decir que lo hagamos en la misma medida. Genéticamente estamos determinados para poseer un número de glándulas sudoríparas. Esto hace que existan diferencias en la sudoración entre las diferentes personas. Es como la densidad capilar, unos cuentan con más cabellos que otros, eso está inscrito en su carga genética. Uno nace con entre dos y cuatro millones de glándulas sudoríparas, la cantidad de sudor va a depender de cuántas poseamos (a más glándulas más sudor).

Las mujeres tienden a tener más glándulas sudoríparas que los hombres, pero las de ellos son más activas, por lo que sudan aún más. El hombre suda hasta un cincuenta por ciento más que la mujer ya que posee una composición corporal diferente. Él tiene más agua, por este motivo la sudoración en varones es mayor y se sabe que también es más ácida. Hormonalmente también existen diferencias que acentúan las distintas sudoraciones entre hombres y mujeres.

Ellas comienzan a sudar a una temperatura mayor de la piel y de los tejidos profundos y generan menos cantidad de sudor que los hombres para una carga de trabajo y calor comparable.

A pesar de una menor producción, las mujeres revelan una tolerancia al calor semejante a los de los hombres de igual condición aeróbica. Esto podría sugerir que las mujeres dependen más de mecanismos circulatorios para disipar el calor, mientras que los hombres usarían más el mecanismo de evaporación para refrescarse.

La transpiración también se ve afectada por el clima (temperaturas altas y clima húmedo provocan mayor sudoración), la intensidad del ejercicio, si se fuma, si se toma café, alcohol…  Estos tóxicos pueden incrementar la transpiración. Las comidas también pueden influir, sobre todo las comidas especiadas y picantes debido a que incrementan el catabolismo (temperatura corporal) y, por ende, para termoregular el cuerpo aumenta la sudoración.

La grasa actúa, asimismo, como un aislante y por ello las personas con sobrepeso sudan más.

Al sudar se pierde peso, eso es verdad, pero ese peso se ha perdido primordialmente por el agua y minerales expulsados con el sudor, y no porque la composición del sudor esté acompañada también de grasa. Por todo esto, cuánto se suda no es un buen indicador del número de calorías quemadas.

Bajar o perder peso tiene que ver con los factores que afectan los resultados en la báscula: masa muscular, fluidos corporales, grasa acumulada en el tejido adiposo, huesos, órganos, etc.

El número de calorías que queme cuando se esté haciendo ejercicio o cualquier otro tipo de actividad no está relacionado de manera directa con la cantidad de transpiración que salga de su cuerpo, sino con la intensidad del ejercicio.

Cualquier pérdida de peso que experimente inmediatamente después de un entrenamiento la recuperará en cuanto se hidrate.

Sudar no produce un incremento del gasto calórico, no adelgaza, por lo que intervenir en un aumento de la sudoración, elevando la temperatura externa o vistiéndose con más capas de ropa, es una estrategia que no sirve para quemar tejido graso.

Sudar es una manera de mantener la temperatura corporal estable.

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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