Spinning: un entrenamiento muy divertido y eficaz

Spinning: un entrenamiento muy divertido y eficaz 1

El spinning es un ejercicio aeróbico, sobre todo de piernas, donde el instructor puede, a través del cambio de la frecuencia de pedaleo y de la resistencia al movimiento, llevar a cabo intensidades de toda índole. Se trata de una gimnasia muy adaptable al nivel del sujeto en cuestión, llegando a ser tan sencilla y tranquila como agotadora hasta para un ciclista profesional. Todo depende de cada alumno: el entrenamiento se amoldará a él.

En cuanto a los beneficios, el spinning tiene a su favor la especificidad en lo que refiere al nivel del usuario. Una clase de este tipo de entrenamiento puede variar desde una media hora de pedaleo lento y sentado, con una resistencia muy baja a una sesión de fuertes cambios rítmicos y alternando entre estar sentado y de pie. Razón por la que puede ser realizado por cualquier persona, sin importar su nivel de preparación física.

Los beneficios musculares, particularmente, se reflejan en las piernas y en las caderas, lugares donde poseemos los mayores y más fuertes grupos musculares. El consiguiente fortalecimiento de estas zonas, ayuda a la pérdida de peso y a la reducción de las celulitis. Y no sólo ello; también puede evitar las várices, gracias al ejercicio del corazón, aeróbico y al fortalecimiento de la musculatura de las piernas. Si se trata de un caso de mayor gravedad en cuanto a las várices, se están construyendo bicicletas para el entrenamiento tumbado. De esta manera, el alumno tiene más altas las piernas que el cuerpo y así favorece el retorno venoso trayendo como consecuencia la desaparición de las muy poco estéticas várices.

El corazón también se ve beneficiado con la práctica de este ejercicio. El spinning  es un deporte fundamentalmente aeróbico y este último, llevado a cabo de forma continua y moderada, es el más recomendable para el músculo más relevante de nuestro organismo. El corazón, con el ejercicio aeróbico, se fortalece y pierde parte de la grasa que lo cubre. Asimismo, cada latido se hace más potente y puede trasladar más sangre al resto del cuerpo. De esto resulta una producción más baja de la frecuencia cardíaca en estado de reposo; lo cual mejora no sólo la economía sino también la eficacia de nuestro corazón. Además, repercute positivamente en las arterias coronarias y en la presión arterial, haciendo que todo el organismo se vea favorecido con esta ejercitación.

Este entrenamiento incrementa las actividades de nuestro tiempo de ocio, y de esta manera, nos hace más felices. Aumenta, a su vez, temas de conversación y por ende de socialización, con el ensanchamiento del círculo de conocidos. La secreción de glucocorticoides es mayor y esto mejora la tolerancia al estrés psíquico y físico.

El aumento de la capacidad física y de la autoestima repercute reduciendo eficazmente muchos dolores y lesiones. El fortalecimiento corporal provoca que se esté más alerta, con más equilibrio y que se cuente con un tiempo de reacción más rápido. El engrosamiento de los huesos y el fortalecimiento de los músculos hacen que las caídas (que suelen ser menos frecuentes) sean menos traumáticas y que la recuperación sea más rápida y más llevadera que la de aquélla persona que no realiza actividad física.

Compartir en Google Plus

Acerca de Graciana Borgarello

  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios