Lagartijas: flexiones de brazos en suelo

Lagartijas: flexiones de brazos en suelo 1

En esta ocasión vamos a hablar de un ejercicio clásico de la musculación pero a su vez uno de los más complejos y que requiere de una experiencia previa en el gimnasio para su correcta ejecución. Se trata de las flexiones de brazos en suelo.

Técnica para efectuar las flexiones de brazos en suelo: a) la posición inicial consiste en ubicarse en el suelo boca abajo, apoyando las manos en éste y situándolas por debajo de los hombros, y separadas a lo ancho de los mismos. Los pies pueden permanecer levemente separados o juntos; b) a continuación, inspirar y elevar el torso hacia el aire, de modo que los brazos y el pecho realicen todo el esfuerzo; c) exhalar y regresar a la posición original.

Si bien este ejercicio complejo requiere de un entrenamiento de fuerza previo, los primerizos pueden hacer una simulación, apoyando las rodillas en el suelo, y a partir de ahí, hacer las subidas y bajadas del torso. Al tomar más experiencia y fuerza en los brazos, estas flexiones pueden sufrir modificaciones más intensas como añadir peso a la espalda, efectuarlas con una sola mano o un solo pie, apoyándose solamente de las yemas de los dedos en vez de las palmas de las manos, etc.

Las lagartijas, como también son llamadas, son un ejercicio para el trabajo del pectoral. Elevar más los pies tiene una mayor incidencia en el haz clavicular del pectoral mayor; y al subir más el torso, se solicita un esfuerzo mayor en la zona inferior del músculo mencionado anteriormente.

Por otro lado, aunque no menos relevante, el tríceps también tiene suma importancia en la ejecución, debido a que la extensión de los brazos en la elevación del torso depende mucho de éstos. Al adoptar una posición con los brazos más juntos entre sí, tiene una mayor incidencia en este músculo. Por último, el deltoides anterior los bíceps y el abdomen tiene cierta participación.

Errores cometidos con mayor frecuencia y algunas recomendaciones a tomar en consideración:

  • Un mal movimiento de la cola o la pelvis (subiéndola o bajándola, respectivamente) durante el recorrido, es indicio de una mala ejecución de las lagartijas. Si esto es inevitable, se debe a la falta de fuerza y por ende de entrenamiento de los músculos involucrados.
  • Los impulsos a la hora de elevarse o los descenso bruscos, no sólo pueden resultar en lesiones fuertes sino que además reducen considerablemente la efectividad del ejercicio.
  • Agujetas en el cuello, así como contracturas en la parte cercana del mismo, tienden a aparecer cuando se hacen movimientos en falso, como dirigir la vista hacia el abdomen o movilizarlo.
Compartir en Google Plus

Acerca de Graciana Borgarello

  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios