Ideas erróneas frecuentes y la forma adecuada de tonificar los músculos abdominales (parte II)

Ideas erróneas frecuentes y la forma adecuada de tonificar los músculos abdominales (parte II) 1

Consigue un peso y una proporción de grasa corporal saludables. Si no estás en este momento dentro del porcentaje requerido de grasa corporal, primero debes deshacerte de esos kilos de más. Eso quiere decir que debes controlar tu ingesta de alimentos y efectuar ejercicios cardiovasculares con frecuencia de 40 a 45 minutos, por lo menos cinco días a la semana.

Puedes incluir aparatos tales como cinta de correr, máquina elíptica o bicicleta, o actividades como nadar, correr o clases de ejercicios aeróbicos. No se aconseja perder más de un kilo por semana, a menos que estés bajo la supervisión de un médico especialista. Una pérdida de peso mayor no es saludable y provoca trastornos corporales. Bajar de peso gradualmente permite que el cuerpo se ajuste, y el peso tiende a mantenerse.

Perder peso no es nada sencillo, y es aún más difícil hacerlo solo. Asiste a un gimnasio o haz ejercicio con amigos o compañeros de trabajo y es más probable que continúes.

Realiza flexiones abdominales. Los abdominales clásicos deben figurar en tu entrenamiento. Puedes hacerlos en el suelo, en un banco de pesas, un balón de fisioterapia o un aparato. No obstante, no necesitas un equipo para lograr unos abdominales firmes. Si dispones de unas pesas, un balón de fisioterapia y un banco de pesas básico, puedes lograr los abdominales que esperas.

Si estás empezando a entrenar por primera vez, inicia con abdominales básicos. Se trata de un ejercicio muy seguro y eficaz. Muchas personas se quejan de dolor en el cuello la primera vez que tratan de hacer abdominales. El problema no está en el ejercicio en sí, sino en la ejecución inapropiada. Es necesario mantener los músculos abdominales contraídos y la espalda plana contra el suelo. Los codos deben estar hacia atrás y abiertos, y no debes tirar de la cabeza o del cuello para subir.

Es habitual ver a personas unir las manos en la nuca y posteriormente juntar los codos al subir. Esto genera dolor en el cuello y en realidad evita que ejercites y modeles los músculos abdominales de un modo efectivo. Ello es especialmente cierto si los músculos abdominales son débiles. Unos músculos abdominales débiles no pueden levantarte, y muchas veces, la persona tira de ellos mismos hacia arriba, sobrecargando el cuello. Para una versión más avanzada, prueba este ejercicio con un peso apoyado sobre el pecho, o en un banco donde se puedan practicar flexiones. Cuanto mayor sea la pendiente, más difícil será el ejercicio. Si realmente estás en fase avanzada, puedes hacer este ejercicio también con un peso.

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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