Evita estos errores y le sacarás el máximo provecho al gimnasio (parte II)

Evita estos errores y le sacarás el máximo provecho al gimnasio (parte II) 2

Aplicar baja intensidad a los entrenamientos. El estímulo que le aplicamos al cuerpo, mediante la intensidad del entrenamiento, es fundamental a la hora de percibir los efectos que esperamos. Pasar una hora en la prensa, a una intensidad desesperante mientras charlamos es un claro ejemplo de que lo estamos haciendo mal.

Y con ello retomamos el punto comentado en la publicación anterior: más tiempo no significa necesariamente mejor. Intenta sacar el máximo rendimiento incrementando la intensidad, sea cual sea el tipo de entrenamiento que efectúes, tu objetivo o tu sexo; entrena lo suficientemente intenso. Con ello queremos decir que intentes superarte cada semana e incrementar, a través de la intensidad, la calidad del entrenamiento; eso es lo que nos llevará a lograr los resultados.

Trabajar con una mala técnica. Tener una buena técnica a la hora de realizar los ejercicios es algo esencial; no sólo para lograr propósitos, sino también para evitar posibles daños o lesiones. Puedes ayudarte de los espejos para controlar y observar tanto tu postura como la realización del ejercicio en sí.

Es más relevante llevar a cabo menos ejercicios o repeticiones de un modo correcto, que hacerlos sin ningún tipo de disciplina ni control.

Comprueba siempre que la posición de tus hombros, tronco y espalda sea la adecuada, sin inclinaciones ni encogimientos y que el rango o amplitud de tus movimientos sea el óptimo, siempre controlando y respetando asimismo tiempos de fase negativa en las repeticiones.

Cada día que transcurra, tu cuerpo perfeccionará más la técnica hasta que llegue el momento en el que apenas necesites guiarte por el espejo. No hay nada más eficaz que un ejercicio realizado correctamente y con fluidez, deja los movimientos cortos y las sacudidas para quienes no quieren mejorar.

Distracciones innecesarias. El gimnasio está hecho para entrenar, no para pasarse la mitad del tiempo hablando con el de al lado, y mucho menos para ir a ligar o molestar al que sí quiere entrenar y tomárselo en serio.

Las distracciones sólo nos conducirán a la pérdida de tiempo, alargando innecesariamente el entrenamiento y no sacando el máximo rendimiento a la jornada, haciendo además, que el entrenamiento no sea de calidad.

No olvides controlar tus tiempos de descanso entre series y empezar con la siguiente cuando sea el momento pertinente. Muchos creen que el descanso no es necesario y que es una pérdida de tiempo y en realidad es todo lo contrario: potencia el rendimiento del entrenamiento a la hora de efectuarlo.

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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