El cerebro también puede ser ejercitado: una manera de vivir mejor

El cerebro también puede ser ejercitado: una manera de vivir mejor 1

Una mayor plasticidad del cerebro garantiza un mayor bienestar emocional como así también una mejor capacidad de respuesta ante situaciones estresantes.

Una de las formas para vivir mejor consiste en estar enamorados; se trata de una manera de estar motivados. Existen estudios que demuestran que cuando uno está profundamente enamorado tiene fuertes manifestaciones somatosensoriales; esto quiere decir que siente el amor en el cuerpo y en la mente, se está más motivado y se tiene una mejor capacidad para enfocar la atención. Es sorprendente: el amor activa sistemas de recompensa cerebral y se desactivan los circuitos responsables de emociones negativas y del juicio. Así, provoca que se suspenda la crítica y se viva más alegremente. A su vez, se apaga el área cerebral que tiene que ver con la regulación del miedo. Ésta constituye una de las razones por las cuales nos sentimos felices y sin temor de lo que podría salir mal cuando nos sentimos enamorados.

Otra manera de entrenar nuestro cerebro consiste en hacer ejercicio físico; así nos sentiremos más positivos. La rutina física libera serotonina, la cual es un neurotransmisor importantísimo para los estados anímicos positivos. Además, entrenando el cerebro, se puede reducir la ansiedad y la depresión.

Si pretendemos cambiar el modo de sentir, comencemos por cambiar el modo de pensar. Nuestro cerebro cuenta con la capacidad de mitigar ciertas respuestas de índole emocional a través del cambio cognitivo. Un ejercicio que contribuye al control emocional consiste en repensar las situaciones de un modo distinto y buscar explicaciones alternativas que admitan respuestas más adaptativas o satisfactorias.

Los cerebros que se mantienen más activos poseen mayor cantidad de ramificaciones neuronales que aquéllos que no lo hacen.  Y es mejor aún su efecto cuando se realizan actividades nuevas, que impliquen un desafío, lo que tendrá por resultado un mayor entrenamiento cerebral. Porque de lo contrario, si se repite una y otra vez la misma actividad, el cerebro automatiza dicha acción y esto trae aparejado una reducción del nivel de funcionamiento cerebral.

Te aconsejamos que fomentes el ocio en tanto te sirva para mejorar la memoria. Decimos esto porque tanto el ocio como las actividades de relajación son factores que protegen a la mente.

El estrés y la depresión impactan negativamente en la memoria, del mismo modo que lo hacen los trastornos de sueño y fatiga crónica.

Una mente activa es consecuencia de una vida social activa. La interacción con el entorno constituye un estimulante indispensable para el cerebro. Por ello te recomendamos que participes de reuniones y encuentros con otras personas, que estés en contacto tanto con familiares, amigos u otras personas de tu entorno y que trates de llevar a cabo conversaciones interesantes con ellos, que te permitan socializarte y expandir tu mente.

Los cerebros más estimulados, es decir, aquéllos de quienes leen más libros o ven más películas, son más creativos. Tengamos en cuenta que la exposición cerebral a la creatividad, genera más vías creativas. De todos modos, lo primordial es ser activo: si uno mira televisión varias horas seguidas, la actitud se torna pasiva; en cambio, se trata de una actitud activa cuando la actividad consiste por ejemplo, en pintar o leer. Esto es así ya que ello implica un esfuerzo superior para el cerebro y de esta manera produce ramificaciones nuevas que hacen que el cerebro logre mayor plasticidad, o sea, que siga contando con la capacidad de modificación de sus inherentes circuitos y conexiones neuronales.

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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