Ejercicios ayurvédicos para mantener el cuerpo, la mente y el espíritu en equilibrio constante

Ejercicios ayurvédicos para mantener el cuerpo, la mente y el espíritu en equilibrio constante 1

Para la ayurveda es mejor prevenir las enfermedades antes que curarlas y, por ende, es necesario que se mantengan en equilibrio constante las tres energías vitales que hay en el ser humano: cuerpo, mente y espíritu.

Para esta finalidad, existen ejercicios que purifican el cuerpo y desintoxican el alma mediante la canalización de la fuerza vital que tiene ingreso por las 7 chakras o centros primordiales de energía que fluye libremente, de arriba hacia abajo y viceversa, por la columna vertebral.

Para ello, primero se deben abrir las chakras flexibilizando la columna, después canalizar la corriente energética a través de la respiración, y finalmente repartir la fuerza vital a todo el organismo movilizando cada articulación.

El programa de ejercicios que se indica más adelante cumple con todas estas exigencias y condiciones, y como es fundamentalmente relajante y descontracturante, no cuenta con ninguna contraindicación, por lo que puedes hacer los tres ejercicios diariamente si es de tu agrado, pero respetando siempre las dosis señaladas.

Estos ejercicios son:

Flexibilización de la columna vertebral. Siéntate cómodamente en una silla con la espalda recta y los pies separados, ubicando una mano en cada rodilla. Exhalando, hunde el abdomen y arquea la espalda bajando la cabeza hacia delante. Siente cómo se abren los espacios posteriores de las vértebras. Posteriormente, inhala profundo llevando el abdomen al frente y la cabeza hacia atrás. Repite todo el ejercicio lentamente siete veces seguidas expulsando lo negativo con cada exhalación.

Canalización de la energía. Siéntate en posición relajada y con los brazos extendidos a los lados del cuerpo. Exhala todo el aire al mismo tiempo que bajas los hombros todo lo que puedas. Después, inspira apretando los glúteos entre sí y poniendo tensos los músculos del periné, al mismo tiempo que levantas bien los hombros. Con cada respiración imagina que la energía inhalada sube absorbida por tu columna desde el cóccix hasta la primera vértebra cervical. Repite el ejercicio siete veces seguidas.

Flexión frontal del torso. En posición erguida y con los pies separados, ubica las palmas de las manos hacia delante separando bien los dedos para absorber energía. Toma una respiración profunda llevando, en esta ocasión, mentalmente la energía inhalada por la columna hacia abajo, desde la primera vértebra cervical hasta el cóccix. Exhala inclinándote hacia delante hasta llegar a tocar los tobillos con las manos, mientras vuelves la energía desde el cóccix a la nuca. Antes de inhalar, flexiona un poco las piernas y posteriormente trata de estirarlas. A continuación inhala y repite lo mismo siete veces seguidas haciendo los movimientos muy lentos.

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Acerca de Graciana Borgarello

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