¿De dónde surge la energía para hacer ejercicio físico y cómo la utiliza el cuerpo para realizarlo?

¿De dónde surge la energía para hacer ejercicio físico y cómo la utiliza el cuerpo para realizarlo? 1

En esta ocasión responderemos al interrogante siguiente: ¿De dónde sacamos la energía para la realización del ejercicio físico y cómo utiliza el cuerpo humano esa energía para llevarlo a cabo?

Los nutrientes (grasas, proteínas y carbohidratos) que consumimos habitualmente te aportan energía. El cuerpo la necesita en forma de trifosfato de adenosina (ATP). El ATP, al descomponerse, libera la energía que hace que los músculos se muevan. Cuando haces ejercicios, necesitas producir constantemente ATP debido a que el cuerpo no posee depósito de ATP (salvo para unos pocos segundos).

Existen dos vías metabólicas primordiales que podrían combinarse para lograr proporcionar la energía que necesitas durante el ejercicio, según sea la intensidad y la duración del mismo, esto determinará qué vía metabólica predomina.

El metabolismo aeróbico, es decir, con oxígeno, es la principal vía energética para el ejercicio de resistencia, que implica esfuerzo menos intenso y puede efectuarse por largos períodos de tiempo. Se puede generar ATP al procesar los carbohidratos, las proteínas y las grasas, usando el oxígeno. Esta vía es más lenta que la anabólica, dado que requiere del transporte de oxígeno a los músculos de trabajo antes de que se cree el ATP.

En lo que respecta al metabolismo anaeróbico, o sea, sin oxígeno, suministra diez segundos de energía. Es ideal para el ejercicio de velocidad y corta duración, como las carreras de cien metros (empieza utilizando los dos primeros segundos de ATP almacenado en el músculo y para los ocho segundos usa el fosfato de creatina). Posteriormente el cuerpo pasa a un metabolismo aeróbico o anaeróbico (glucólisis) para seguir proporcionando ATP al ejercicio.

Si sigue la vida anabólica (glucólisis) se va a originar ATP sólo a partir de los carbohidratos y esto formará un subproducto, el ácido láctico. Ello sólo funciona para los ejercicios de alta intensidad y corta duración, debido a que el ácido láctico se comienza a acumular y puede generar dolor, fatiga muscular y ardor.

No se trata de algo estático; durante el ejercicio estarás alternando estas vías metabólicas. Al empezar a llevar a cabo el ejercicio, tendrás ATP por la vía anaeróbica. Al ir incrementando tu respiración y frecuencia cardíaca pasará al metabolismo aeróbico hasta que llegues al umbral del lactato. El cuerpo alternará con el metabolismo anaeróbico de nuevo, pero como este sistema es de corta duración y los niveles de ácido láctico estarán elevados, no podrás mantener la intensidad y tendrás que disminuir para eliminar el ácido láctico acumulado.

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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