Cosas que deben saber los adultos mayores que quieran ir al gimnasio

Cosas que deben saber los adultos mayores que quieran ir al gimnasio 1

Es de suma importancia hacer rutinas de gimnasio en la tercera edad. En la vejez, la masas muscular se reduce y el gimnasio fortalece esos músculos.

Una de las cuestiones a tener en cuenta es el lento envejecimiento. Hacer ejercicio en el gimnasio torna lento el ineludible proceso natural de envejecimiento. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde los treinta años el ser humano pierde 1% de su capacidad física.

Además, para la OMS, se pierde capacidad física por el paso de los años, la falta de actividad física, la mala alimentación y los malos hábitos (bebida alcohólica y fumar). El gimnasio compensa concretamente la falta de actividad física.

Cabe destacar que antes de comenzar a entrenar en un gimnasio, un adulto mayor debe pasar por un chequeo médico. Si le dan el visto bueno, podrá empezar sus rutinas. El gimnasio tiene la obligación de evaluarlo para determinar su capacidad.

Existen diferentes tipos de rutinas. El adulto mayor, por edad, perdió capacidad física. En el gimnasio, debe enfocarse en lo cardiovascular (bicicleta, caminar). La rutina de fuerza va a depender de la resistencia. Las cargas deben ser mínimas. Es una cuestión de progreso.

Otro aspecto positivo con que cuenta el gimnasio es la socialización. El gimnasio ofrece espacios de socialización y amistad para el adulto mayor. Asimismo le da agilidad a su mente y contribuye a su equilibrio y coordinación.

Lo ideal es realizar ejercicio al menos por treinta minutos al día.

Las rutinas de ejercicios para la tercera edad deben estar orientadas para grupos pequeños o si es posible de modo individual con un entrenador personal, que tenga en consideración las cualidades físicas a trabajar.

Para este grupo etáreo, lo ideal es trabajar en la resistencia, que es la forma más relevante de esfuerzo en esta edad. Genera muchos beneficios para la salud como una notoria mejoría en la respiración y la prevención de problemas cardíacos. Estas actividades se llevan a cabo de manera continua y con una intensidad moderada, por lo que no son riesgosos para las personas mayores.

Además se puede trabajar en coordinación y flexibilidad. Con esta actividad se coordinan movimientos que se asocian con el cansancio físico, así se ahorra oxígeno y se previenen numerosas lesiones. La flexibilidad estimula el movimiento articulatorio (rodillas, muñecas, codos).

Si nunca has hecho actividad física, debes saber que la razón por la que vamos al gimnasio dicta el armado de rutinas para ejercitar. Debes saber si tu objetivo es perder peso, tonificar la musculatura, mejorar la salud o un poco de todo eso.

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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